Instituto de Formación Docente Continua
Educación Tecnológica
Ing. Daniel Arellano
Práctico Nº 2
Profesorado de Tecnología
Alumna: Barroso, Patricia Viviana
23.066.145
Villa mercedes (San Luis) miércoles 21 de mayo de 2008
Práctico Nº 2
LEY DE EDUCACIÓN NACIONAL (N° 26.206)
A la educación secundaria (que se define como obligatoria y constituyente de una unidad pedagógica y organizativa destinada a los adolescentes y jóvenes que hayan cumplido con el nivel de educación primaria exigida) tratada en el capítulo IV de la Ley N º 26.206, se le realiza un agregado especial integrador de la Tecnología que puede verse por primera vez en lo especificado en el Art. 30, incisos b, f y g, y que se continúa tratando en el Art. 33. A partir de esto queda establecido que: se debe garantizar la formación de sujetos responsables capaces de utilizar el conocimiento como herramienta para comprender y transformar constructivamente su entorno (social, económico, ambiental y cultural), como parte activa de un mundo en permanente cambio, desarrollando sus capacidades de interacción con los nuevos campos de las tecnologías de la información y la comunicación, vinculándolos con el mundo laboral, productivo, científico y tecnológico, a partir de la realización de prácticas educativas en las escuelas, empresas, organismos estatales, organizaciones culturales y de la sociedad civil, que les permitan el manejo de tecnologías o brinden una experiencia adecuada a su formación y orientación vocacional, sin generar ni reemplazar ningún vínculo contractual o relación.
CONCLUSIÓN:
Aunque lo que se pretende con esta nueva ley es generar un cambio en la estructura educativa que vaya acorde a los vertiginosos avances tecnológicos de nuestra época, aún se nota un cierto dejo estructuralista que no permite que el cambio sea total y efectivo, y que no deja clara la idea de Tecnología que se maneja desde esta ley, lo que la vuelve poco específica y abierta a diversas interpretaciones, lo que lleva a que no exista un plan específico y enfocado de aplicación que permita estructurar la enseñanza tecnológica para que tenga y transmita objetivos lógicos.
Creo que el primer paso, y el más razonable, es el de posicionarse en un concepto o una concepción específica de lo que es y significa la tecnología para nuestra sociedad, y a partir de allí pensar un plan de enseñanza que se estructure sobre un piso de convicciones firmes. De esta manera enfocarse en la transmisión de los conocimientos y capacidades que se quieren transferir a los alumnos para su formación personal y profesional futura, comenzando no desde la secundaria, sino desde el nivel inicial, para que sea más fácil transmitir la visión con la que se pretende formar a ciudadanos críticos, creativos y responsables con el medio en el que viven y la utilización de los recursos naturales con los se cuenta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario