jueves, 10 de junio de 2010

Sobre Ley de Educación Nacional (Nº 26.206)


Instituto de Formación Docente Continua

Educación Tecnológica
Ing. Daniel Arellano

Práctico Nº 2

Profesorado de Tecnología

Alumna: Barroso, Patricia Viviana
23.066.145

Villa mercedes (San Luis) miércoles 21 de mayo de 2008



Práctico Nº 2

LEY DE EDUCACIÓN NACIONAL (N° 26.206)

A la educación secundaria (que se define como obligatoria y constituyente de una unidad pedagógica y organizativa destinada a los adolescentes y jóvenes que hayan cumplido con el nivel de educación primaria exigida) tratada en el capítulo IV de la Ley Nº 26.206, se le realiza un agregado especial integrador de la Tecnología que puede verse por primera vez en lo especificado en el Art. 30, incisos b, f y g, y que se continúa tratando en el Art. 33. A partir de esto queda establecido que: se debe garantizar la formación de sujetos responsables capaces de utilizar el conocimiento como herramienta para comprender y transformar constructivamente su entorno (social, económico, ambiental y cultural), como parte activa de un mundo en permanente cambio, desarrollando sus capacidades de interacción con los nuevos campos de las  tecnologías de la información y la comunicación, vinculándolos con el mundo laboral, productivo, científico y tecnológico, a partir de la realización de prácticas educativas en las escuelas, empresas, organismos estatales, organizaciones culturales y de la sociedad civil, que les permitan el manejo de tecnologías o brinden una experiencia adecuada a su formación y orientación vocacional, sin generar ni reemplazar ningún vínculo contractual o relación.

CONCLUSIÓN:

Aunque lo que se pretende con esta nueva ley es generar un cambio en la estructura educativa que vaya acorde a los vertiginosos avances tecnológicos de nuestra época, aún se nota un cierto dejo estructuralista que no permite que el cambio sea total y efectivo, y que no deja clara la idea de Tecnología que se maneja desde esta ley, lo que la vuelve poco específica y abierta a diversas interpretaciones, lo que lleva a que no exista un plan específico y enfocado de aplicación que permita estructurar la enseñanza tecnológica para que tenga y transmita objetivos lógicos.
Creo que el primer paso, y el más razonable, es el de posicionarse en un concepto o una concepción específica de lo que es y significa la tecnología para nuestra sociedad, y a partir de allí pensar un plan de enseñanza que se estructure sobre un piso de convicciones firmes. De esta manera enfocarse en la transmisión de los conocimientos y capacidades que se quieren transferir a los alumnos para su formación personal y profesional futura, comenzando no desde la secundaria, sino desde el nivel inicial, para que sea más fácil transmitir la visión con la que se pretende formar a ciudadanos críticos, creativos y responsables con el medio en el que viven y la utilización de los recursos naturales con los se cuenta.

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